domingo, 1 de julio de 2012

El Camino Francés - Etapa 0

Tenía claro que quería hacer el camino desde hace más de un año, solo por el hecho de vagar varios días en bicicleta, iba a empezarlo desde Burgos, pero se me metió en la cabeza hacerlo desde Navarra, que era el doble de km y de tiempo, más aventura.
También había leído que esa zona era muy pero que muy linda, así que decido empezaba desde Roncesvalles, arriba de todo en los pirineos, a pocos km de la frontera con Francia, me gustaba la idea, aunque sea con rumbo marcado y en un tiempo determinado, me gustaría más hacerlo sin tiempo ni rumbo, pero.... 
L bastantes blogs y hable con varios que lo hicieron, y la conclusión fue que se podía hacer bien, incluso gente con la que lo hago en bici me dijeron que en 10 días lo podía hacer.
Luego quería hacerlo desde Francia que decían que era hermoso eso, pero tampoco me animaba a subir los pirineos el primer día, tenia ochocientas dudas, lo único fijo era que el lunes 25 de junio tenía que estar trabajando a las 6 de la mañana, así que tenia 15 días para hacerlo, bien, yo estimaba hacerlo en 12, y lo que quedaba uno para el viaje hacia Pamplona y de ahí a Roncesvalles y otros dos para dormir y descansar.
El camino planeado


Cuando el 
miércoles 6 (yo empezaba el viernes 8) voy a comprar los pasajes, veo que para el viernes el bus esta lleno, así que tendría que salir el sábado, para llegar un domingo y los domingos no hay más locomoción a Roncesvalles que taxis (40, 60 €) o subir los pirineos en bici para al otro día hacer lo mismo a la inversa, cosa que no, o empezarlo desde pamplona ( y estar a menos de 40 km de los pirineos y perderme casi lo mejor del camino)

Tras 
pensármelo dos segundos y medio, compro el pasaje a Irún para el sábado (el del viernes estaba lleno, es el mismo que usaría hacia Pamplona), y de Irún cruzo a Hendaye ya en Francia, una vez ahí un tren a Bayonne y luego otro hasta Saint-Jean Pied de Port ( a partir de ahora SJPP), todo eso porque lo había leído en un foro, bendito Internet.

Entonces ya estaba todo listo, iba a ver lo mejor del camino (luego comprobe era cierto, valio la pena todo esto), salía el 
sábado a las 19:00 de A Coruña y llegaba el domingo a las 16:30 a SJPP, me iba a llevar un día más de lo previsto hacer el camino.

Ya en la estación de A Coruña, me pongo a hablar con 3 
pibes que venían de hacer el camino del norte desde Irún y regresaban a sus casas en Gijón, casi me terminan convenciendo de hacerlo, ya que empieza desde Irún y sería un día ganado, pero tanto rompi las bolas con el camino franchute y ver esos pirineos, que ya no había vuelta atrás.

El viaje hasta 
Irún fue de los peores de mi vida, sabia que me esperaban 12 horas de viaje, pero no que serian tan largas, me tocó justo detrás de la puerta de atrás, con lo que tenia la mampara esa que separa a la altura de las rodillas y abajo una mochila, a la hora de arrancar, pasamos por Lugo y hace una parada de 15 minutos en la estación ( ya venia desde la frontera con Portugal, anda a saber a que hora arrancó desde ahí), me pongo a escuchar el partido de Alemania - Portugal, mientras va anocheciendo, el viaje es por un valle al costado de un río, todo bosque y montaña por los costados , linda zona para el mountain bike, pero en una empieza a pasar de Galicia a Asturias como 3 veces, iba como en zig-zag, ya se me estaba haciendo largo.

 Me pongo a ver la película de el Príncipe de Persia mientras pasamos por Avilés ( linda ciudad para ir de joda, nunca vi tanta veinteañera junta como en esa plaza), al rato por Gijón y no se que vueltas mas hasta Oviedo donde hizo otro descanso, horrible la película, pero entretiene ver al flaco saltando y dando espadazos, ya me dolian las piernas un huevo, las salgo a estirar y cuando retomamos viaje trato de dormir, no aguantaba mas las piernas y no encontraba posición.

En Santander, se baja la que tenia al lado y duermo con las piernas no se como en el asiento de ella con el 
reposabrazos incrustado en el muslo, así una hora y pico hasta bilbao, luego duermo más incomodo y de a cachos, cerca de San Sebastian me despierto, ya estaba amaneciendo, pocos minutos mas tarde, a las 7 como estaba previsto llego a Irún, no lo podía creer, aun podía caminar.
Me pego un desayuno en el bar de la estación, y salgo con la bici empaquetada y las alforjas en los hombros ( incomodísimo todo) buscando esos 300 metros que creía que me separaban de la estación de trenes de Hendaye. Le pregunto a uno que pasaba por ahí a esas horas donde quedaba la estación de trenes de Hendaia (en euskera, que nivel de idiomas el josema) a lo que el flaco me señala, ¿viste el tanque de agua que se ve al fondo? ( a 2 km o más), mas o menos atrás de eso.
En Rojo la caminata, en verde el Euskotren


Yo sabia que iba sobrado de tiempo, pero era una tortura patear hasta ahí con el bultazo de la bici y las alforjas al hombro, el tipo se dio cuenta al ver mi cara, y me dijo: Pero también en esta esquina, a cincuenta metros, donde pone euskotren, te tomas el topo hasta Hendaia, ¿el topo?, un rato después en la estación, veo aparecer de un túnel dos lucecitas amarillas bien chiquitas, y se asoma el famoso topo.
El Topo

Una vez en Le France la estación de trenes esta al lado de la del topo, así que desde las 8:30 hasta las 13:00 no tengo otra cosa que hacer que seguir sentado cuidando de mi bici y mi equipaje, compruebo mi pasaje (menos mal que el de la ventanilla sabia español) miro un poco las maquinas de vending y compruebo que el agua vale 1,80€, el kinder bueno se llama kinder bueno aún en francia, y demas excentricidades y cosas carisimas que no recuerdo porque tampoco les di mayor importancia, veo un kiosko y me acuerdo que tendria que haber comprado una revista o algo para matar el tiempo, que ahi eran todas en français y lo poco que habia en español era una revista Hola! como a 5 o 6 €.
Asi que me dediqué a aprender francés, me siento a 3 metros del kiosko y empiezo a oir a los franchutes: 
- Bonjour
- Bonjour
- gagagagagaga gagagaaga
- blublublublbu blublublu
-Mercí

Y así todo el día, no sacaba una, ni una, claro irían al palo hablando, luego se me sienta al lado una mochilera, cruzamos unas palabras pero ni yo se francés ni ella español ni inglés, así que la conversación no duro ni un minuto, me quedo dormido, cada tanto despertaba de los golpes que me iba dando yo en la nuca con el respaldo, me saco un tupper de la Carmiña y me pongo a comer croquetas ahí mismo, compro un refresco de naranja que valía 2€ (al lado de 1,80€ del agua...) y me pongo a almorzar ante la mirada de varios franceses.

A falta de quince minutos para que salga el tren, me voy al andén y veo a un viejo peleando con un encendedor, le doy fuego y se me pone a hablar, no fransuá le digo, pero se me ponía a hablar despacio repitiéndome las cosas y poca cosa le saqué, no se que de la femme me hablaba, tiene que haber buenas femmes le dije, ya en la estación había unas cuantas ricas, me mostró mas o menos en un mapa lo que yo tenia que hacer, me ayudó a subir las cosas al tren y me dijo que el era de Bordeaux y hacia allí iba, a todo eso se fumaba uno atrás de otro, tres o cuatro adelante mio en quince minutos, tenia una panza enorme y como 60 años, para mi que no llega a Bordeaux a este ritmo, el se acomoda al lado de una ventana y me dice que me siente ahí, le explico que la ventana esa esta toda difuminada y yo quería ver el paisaje, paso olimpicamente del viejo y me siento solito mirando el paisaje.
Mas o menos los trenes en francia


En Bayonne (Baiona en euskera) tengo que esperar una hora más, ahí nadie habla español, y en la pantalla de salida, el tren a SJPP no ponia desde que andén salia, le pregunto a un sargento dodó en español e inglés y ni puta idea de idiomas el tipo, la de información algo de ingles sabe, ella me entiende pero yo no le saqué mucho, vocaliza peor que yo esta gente, que ya es decir...

Y en esa escucho a una familia vasca hablar en español (digo vascos porque iban a San Sebastian) y me hago amigo enseguida, ya estaba harto de parecer un idiota por ahí sin enterarme bien de las cosas, entre risas me explican un poco como va la cosa y que el tren todavia no se sabia desde donde salía.



Ya en el tren a SJPP pongo la bici al lado de otra que había ahí, naturalmente le pregunté en español si podía dejarla al lado de la suya a un tipo que vi con un casco en la mano, me respondió con un si, y un señor al lado de este, me pregunta de donde soy, me presento y el señor era de Entre ríos y el de la bici brasilero de cerca de Camboriú y Floripa, cada uno venia desde ahí para hacer el camino.

Me acomodo al otro lado del pasillo a la altura de ellos para conversar, pero yo del lado de la ventana, en eso se suben unas francesas y se nos ponen en el medio, la hora y media que pasamos en el tren se la pasaron cotorreando en francés, mientras yo trataba de dormir otro poquito y miraba terrible paisaje bordeando un rio y alguna montañita de fondo, se notaba que estábamos llegando a los pirineos.
Estación de SJPP

 A las 16:30 nos bajamos del tren, le suelto un arrevuá a la inspectora del tren que me lo devuelve con una sonrisa mientras el tren seguía.


Allí me quedo con Tony el chico de la bicidesempaquetandolas y  preparandolas, nos tomamos el tiempo para que queden bien y de mientras nos conocemos un poco, el había estado una semana en París con la novia, allí se compro la bici y las alforjas y se mandó solo a hacer el camino.
Click para ampliar en todas las fotos


Una vez en el pueblo, dimos unas vueltas, buscamos el albergue donde estaba el señor argentino y vimos que era carísimo 17€, fuimos a la oficina de los peregrinos, sellamos la credencial (necesaria para dormir en los albergues y demostrar que uno hizo el camino desde tal punto) y allí nos informan de unos albergues.

Vamos a uno de ellos, y estaba cerrado, esperamos un rato y nada, nos vamos a tomar una cerveza afuera de un bar mientras hacemos tiempo (no era fea pero era carísima 2,30€ una caña) y de paso custodiamos las bicis, cada tanto le pregunto al del bar por el partido de España-Italia, contentísimo el franchute de que iban empatando.

Puerta de Santiago
Seguimos buscando albergue, no me entendía una mierda con los franceses, tiraba un poco de inglés, pero los franceses no me understanding mucho, el Tony tenia una pronunciación del francés increíble, producto de su semana en Francia, pero el tampoco les entendía un carajo, entre risas seguimos buscando, por lo menos entre el y yo, algo nos entendíamos, pese que tony no sabia nada de español, cada tanto le tiraba yo una palabra en brasuca o en gallego y mal o bien nos entendíamos, con el tiempo lo fuimos puliendo y hoy en día podemos tener conversaciones fluidas.
En el Errobi
Tony con su bandera do Brasil

El pueblo era increíble, patrimonio de la humanidad, una postal, muy chiquito, una villa del siglo XII, que parece que se quedo en el tiempo desde hace 300 años, calles adoquinadas, casas típicas vascas, de piedra roja en este caso, muchas pintadas de blanco, con los contornos de ventanas, puertas y esquinas con piedra a la vista, sus ventanas de madera, pintadas de rojo y alguna de verde, muchas flores en las ventanas y por todos lados. El río Errobi pasa por el medio de la ciudad y hay un puente junto a la iglesia en la calle principal que es parada obligatoria para unas cuantas fotos. Compramos unos souvenirs y una camiseta que me hacia falta (una de euskadi, con su ovejita, muy buena)


Saint Jean
Después de preguntar por ahí, Tony dio con un albergue un poco separado del centro por 12,5€, visto lo que era Francia no me pareció tan caro, aparte ya era tarde y los albergues estaban llenos, aceptamos, el señor francés, con su boina y esfuerzo por hablar en español me cayó muy bien, nos dejo la habitación para nosotros dos y nos dio la clave de la puerta principal del albergue para que nos acostemos a la hora que queramos, un joya todo, bien rustico el albergue, del año del pedo, al final estábamos Tony y yo solos en la habitación, de perlas.

Acá dormimos
Fuimos a cenar y a esas horas ya vimos poquísima gente en la calles, apurando paramos en una pizzería que casi estaba por cerrar, se veía que tenia como 300 años también y tras consultar a 3 chicas me trajeron a una que algo sabia de español, al final para pedir unas pizzas, que pensaba que se podía hacer en cualquier idioma, pero los franceses son así.

Una pizza para cada uno, a unos 8€ cada pizza, no eran gran cosa y nos dejamos la mitad para el otro día, que nos esperaban los pirineos. Ya en la sobremesa, aparece el argentino de Entre ríos con dos amigos otro de Entre ríos y un porteño, había un cuarto, pero dos o tres días antes se jodio de la prostata y lo tuvieron que mandar para argentina devuelta.

Y aquí cenamos













Me pongo a dar unas vueltas solo por el pueblo, y era un pueblo fantasma, a eso de las diez no había un alma en la calle, todo el mundo preparándose para el madrugón del otro día, que cruzar los pirineos no es cosa fácil (desde 180 msnm hasta 1430 msnm en 21km), pero lo que mas me extraño, que casi no había alumbrado publico,trato de sacar unas fotos por la colegiata y unas ruinas que había, pero estaba todo muy negro, hasta daba un poco de miedo.



 



Luego de esas fotos me acuesto, Tony hacia rato que dormía, por suerte no ronca, tardo bastante en dormirme pese al cansancio, eran mas los nervios de subir esos pirineos, me pongo a pensar en todo lo andando, todo lo subido, todo lo sufrido, toda la preparación (a mi manera, yendo a piscina también para agarrar fondo) que me mandé, y a la larga me quedo dormido pensando que mañana voy a pasar por un sitio tan mítico, donde los vascos sacaron cagando leches a Carlomagno y a su sobrino Roldán hace más de mil años, el mismo sitio por donde Napoleón y sus tropas pasaron a España, y quién sabe cuantas historias más, es que Europa es tan antigua que da lugar a millones de historias...












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